Gracias a Dios, y a mis viejos, soy marplatense. Mis primeros recuerdos del surf son al bajar en auto la loma de Colón y ver esos "puntos negros" flotando entre las olas al lado de las piedras. "Que escenario" pensaba. Sería el 72, 73. Iba a Punta Iglesias, vivía cerca y barrenaba siempre muy copado, recopado, con mi barrenador de telgopor; al que dibujaba, pintaba y hasta le ponía nombre. Barrené también con los de madera, pero eran pesados y duros. Con el de telgopor barrenaba hasta las contraolas, con Corti y otros más. Con las chicas y los chicos escuchábamos Sui Generis.

LC"Todos sabemos que fue/ un verano descalzo y rubio/ que arrastraba entre los pies/ gotas claras de un mar oscuro (mar argentino)."
  Estación, Charlie García".

Un verano con mis padres fuímos a Maripez -al lado de Diba- y en un atardecer de mucho calor me bañéé solo, por los balnearios Mariano o Guillermo; el mar estaba tranquilo, habían olas en la orilla y el sol, al caer, se reflejaba en el mar... me enamoré de eso. Una tarde fuí a Playa Grande con amigos del Peralta Ramos y del Naútico y vimos una revista Surfer que tenía Rodolfo Usuna, me recopé con el tamaño de las olas de "allá". Tuve también la oportunidad de ver "Big Wednesday", una de las primeras películas de surf, en lo de Favito Abad. También recuerdo a los surfers de la Popular tirándose de la escollera de Gancia o sentados en la baranda de la vereda mirando el mar con sus remeras dibujadas con olas y flores en la espalda; algunos campeonatos en el Yacht, el Torreón y el Cabo organizados por la Asociación Marplatense, con Fernando Aguerre; y cuando llegaba a pasar música en su Zanella 180 a las fiestas del Yacht. La revista Surfer -una biblia- se conseguía solo en la librería Brecher si tenías mucha suerte o te anotaban antes. Forrar la carpeta con fotos de surf ya en esa época era lo más; recuerdo la de Horacio Salvador, que era una tapa. En el I.P.R. eran casi todos perleros pero buenos; aparte se destacaban Leo García -campeón-, Pablo Muni -que un día fue reparafinado- y el Topo Gispert. Llegaban los primeros skateboards, y el mejor era el de Ale Estevez.

Ya medio centrerito, iba a ver La Popular, nos juntábamos en Hotty's, frente a la Broadway y en el Hotel Miami Beach, e íbamos por ahí a bailar al Fire House (Tommy, I'm free). Me copaba La Máquina de Hacer Pájaros.

LC["Vamos al campo/ ves como sale el sol/ vamos al mar en un buen Cadillac/ frutillas locas en Chapadmalal/ Algo aquí adentro dice que te amo bien/ Buen vino dulce montañas de miel/ desoxidámonos para crecer, crecer, crecer." Rock, Charly García.]

De destacar las remeras rayadas y los shorts Hang Ten que vendían en el surf shop de Sandy, las remeras Val Surf, los gorros Piluso Deport
  Hit, las poleras, los blazers, las camperas Alaska y Skill, los pantalones bombillas y las Topper altas; flequillos largos, lacios y bien para el costado; o parafinados los más audaces y surfers. Se iba mucho a bailar al Stella Maris -música Usuna Linares, 2.000 personas, record-, al Naútico, algo al Club Los Troncos y al Chocolate del Tourbillon -ahí lo conocí a Bujía-. Se usaban mucho las fiestas particulares; habían muchas, por todas partes, era salir y preguntar: "¨no sabés donde hay fiesta?" por ahí nos decían: "en Luro y 180", y ahí íbamos caminando a colarnos. Había que ir tranquilos porque por ahí te paraba la policía y si no les gustabas: ­Adentro! Policial y políticamente era una época muuuyyy jodida. Lo mejor era estar con la familia, en el colegio, con la música y el surf. Como siempre: lo más. Tuve experiencias surfísticas con Willo y Marcelo Gayone en Waikiki, con Gogui Lanfranconi -un día lo acompañé a correr a el Cabo-, con Wiyo Lapenna y Willy Barrera; pero no me enganché; mi hermano estaba muy enfermo y yo no tenía ganas de gozar; aparte a mis viejos les parecía un poco peligroso y no estaba como para contradecirlos, bastante ya que andaba en skate. Un par de veces fuí con Gogui a California -al lado de Waikiki- y a Guillermo y ví buen surf con Luis Games y los Santamaría. Los mejores y más conocidos eran Cesar Colombo, Huguito Ardosian, Daniel Balda, Marcelo Tapia, el pequeño Ramoncito Martínez; y el gordo Garrafa y Maldonado en paipos. Con Yani Salzano y Lucas Alfonsin acompañábamos a su hermano Gonzalo a La Perla y nos peleábamos por llevarle la tabla para hacer facha; andar con tablas siempre fue bien "fashion".

Inolvidables las películas Zephir en el cine Diagonal, Seafligh -con una imagen de "morey"- en el Tronador, Free Ride en el Belgrano, La Olvidada Isla de Santoyah en Miramar, Five Summers Historys y Sin Límites en el Luro. ­Cuantos que íbamos! Ahí sin dudas fuímos privilegiados. ¨Porqué ahora no dan más?

 LC["Qué se puede hacer salvo ver películas (surfear), sueño con la actriz que se seca y mira el mar," Películas, Charly García.]

En el 78 jugaba al rugby en Sporting y adquirí coraje para los deportes; los surfers empezaron a hacer buenos campeonatos; ganamos el mundial de fútbol, y fallece mi único hermano, Daniel; en el 79 en Estados Unidos mi viejo tuvo un derrame cerebral, nos quedamos tres meses y regresamos con él muy mal.
En el 80 se empiezan a ver en Playa Grande algunos Morey Boogie 136, recuerdo el de Claudio Cher; en Pipeline se hace el primer campeonato profesional de bodyboarding (Coca Cola/Surecraft); el australiano Mark Richards sale bicampeón mundial consecutivo de surf; Guillermo Vilas juega en la Copa Davis y vencemos a Estados Unidos 4 a 1; explota la bicicleta financiera; termina la plata dulce; llega por fin la embobadora televisión color y con Gogui nos vamos a Río de Janeiro; en Arpoador vemos de nuevo mucho buen surf y algo de Morey; estaban Fernando Martin, Sergio Mujica, Pablo Kusserow, Pipo Keenan, y una buena banda en Saquarema; Fernando me invitó a ir, dudé, pero desistí. Después él se fue a vivir a California. Ibamos mucho a bailar a María López, frente al Cabo.

En septiembre mam se va a Brasil y me pregunta: "¨querés que te traiga algo?" Corté de una Surfer la publicidad del Morey Boogie 137 "Red Edge" y se la dí. Me lo trajo con pita, quillas y un par de patas Churchill. Uhauuu!!! Le pedí prestado el traje Cressi con cierre adelante a mi amigo Sergio Berté y me metí en Biología. Me gustó y enseguida pensé "esto va a ser bueno". Irak le declara la guerra a Irán; en Estados Unidos es electo presidente Ronald Reagan; y lo más bajo: asesinan a John Lennon, el mundo llora; The Police toca en Mar del Plata. Ahí me empezó a cambiar la historia; compré la revista Action Now, me ligué más al mar, a los chicos surfers de la playa, a Bob Dylan y a los Rolling Stones.

LC["Que bueno estar en la playa cuando se han ido/ los que tapan toda la arena con celofán/ recordar las estrellas que hemos perdido/ y pensar a ciencia y verdad nuestro porvenir/ ser como yo lo imagino o ser un mundo feliz?
Amo estar bien, bien solo lejos del ruido/ descubriendo porque olvidamos y volvemos a amar/ y pensar que sería de nuestra vida/ cuando el fabricante de mentiras deje de hablar/ Mientras miro las nuevas olas yo ya soy parte del mar/ YO YA SOY PARTE DEL MAR!!!" Mientras miro las nuevas olas, Charly García.]

Dejé el rugby y María López; mis amigos más fanáticos eran Alejandro Iannone, el Pato Martelli y Bujía Weinbaum -los tres goofies-; decían que la mejor hora para ir a correr era al amanecer; así que yo desde Yrigoyen y Colón partía a las cinco de la mañana en mi bicicleta multiuso con el morey y las patas colgando; y si... era, y es, la mejor hora. Al mediodía volvía a comer, descansaba e iba de nuevo. A la noche íbamos de nuevo a ver el mar, hacíamos guitarreadas y nos acostábamos temprano. Eramos verdaderos "surf rats".

LC"Feel it in the one drop/ well, I still find time to rap/ we're making the one stop/ the generation gap/ so feel this drumbeat/ as it beats within playing a rhythm/ resisting against the sistem." One drop, Bob Marley muere el 21 de mayo de 1981.]

Algunas veces corrí en El Torreón, olas grandes y muy largas; otras en el El Cabo, siempre chupado, con super fondo de piedras; Calalo una vez me vió pegándome un tubo "de aquellos". Cuando nos enteramos que le iban a hacer la escollera, con Marcos Churio nos metimos y nos quedamos hasta la noche, salir por las piedras a oscuras fue lo difícil. Después cuando veía que tiraban las piedras artificiales no lo podía creer, lo lamentaba con todo el alma. Hoy maldigo eso con asco.
Biología en cambio mataba mil, se corrían todo Leo García y el pequeño Alejo Abramidis, tenían estilos desenfrenados; Takajashi, el Pana, Richard, Sergio y Pablo Mugica, Sergio Pina, el Pato Salas, Ricki Gurrieri -muerto en Malvinas-, Pastor, el Foca, con Pancho íbamos a la carpa de Jose; Marcos Churio y Martín Cassara corrían en kneeboards; y Rodolfo, Quique Machiaroli y el portorriqueño Joey en bodyboards. Después había una banda que era una risa: la del Play Mendiluce, Manuel, Lalo, el Santa, Tapia, el Truqui, el Bossa, Verónica y Silvina; impusieron un estilo que aún perdura.


En el Yacht surfeaban mucho el Pájaro Sollazo, Pepe Gil, Marcelo Damiani, el Lechero Fernandez, Cachito, Juan Pablo Eyras, el Tano D'angelis, Tomás Barri, los Pedernera, Farol, empezaban los hermanos Raidzuna e Ipucha; y bue... sory, de todos no me puedo acordar. Cut
backs.
Una mañana estábamos con Alejo en Biología por meternos y viene Micky Arandía con su Toyota gris y nos dice: "¨quieren venir al sur?" Fue mi primera vez, grande, en La Serena, alucinante. Yo chico, flaco y liviano entubándome por ahí. Después íbamos mucho en colectivo con el Pana a Costa Hermosa. Es fundamental para correr bien en el sur pasar antes por ahí. A veces íbamos en el 504 bordó -con historia- de mis viejos; una vez fuímos a hacer sandboard (recuerdo y film: Yani). Otros días buenos que recuerdo fueron cuando fuímos con el Tano D'angelis en su 404, el Pájaro Sollazo y no me acuerdo quien más, a Maripez -Diba-, en pleno verano y con mucho calor, estaba clásico; y con Claudia y Juan P. Eyras a Waikiki, ­que estaba grande!!! Con Lucio y Calalo fuimos de campamento a Villa Gesell pero corrimos chico. Cuando no podía ir al sur o a Playa Grande iba a La Perla, sus orillas eran fuertes y tubulares. Habían buenos bodyboarders: el gordo Pedro, Gerardo Saiz, Luis Pozzoni, uno medio punk que tenía un North Shore, y otros tantos que escaparon de mi memoria. Nos vamos de viaje de egresados con el Inglés del Sur a Río de Janeiro y lógicamente con el Pana llevamos las tablas, pero él por no llevar pasaporte no pudo pasar. Por suerte all me encontré con Ale Iannone y juntos corrimos en Leblón.
Ningún amigo hacía body pero no me importaba, mejor, era el rebelde, punk. Un día Fernando Martin viene a la mañana a casa y me lo pide prestado; y pese a que las tablas -al igual que las mujeres y los autos- no conviene prestar, accedí. Tudo bem, después me lo cambió por un North Shore con channel y manija y me largué a tirar altos "rollos". Por el Pana conocí a Danielito y comenzé a ir a La Popular. Ahí se aprende mucho. Veía algunos chicos en body. Un verano hubo un campeonato en Miramar, fuímos con Juan Pablo, Alejo, el Pato Martelli, Leo García y Martín Cassara y nos quedamos a dormir tres noches, con el ratón Aguerre, en el balneario Chicama (de José Surga), alta onda, mucho surf, frisbees y libertad total. En un bosque al lado del Durazno estaban de campamento el Play, Manuel, Verónica y Silvina. Con Alejo nos hicimos amigos y nos quedamos con ellos como diez días más. Nunca usamos jabón.

El Santa y Lalo trabajaban en Diba de guardavidas; hicieron un campeonato con excelentes olas, y lo ganaron el Santa y Leo García. Diba era la playa más surfer y stone; teníamos a Torres, al Vasco Arrechea y a las "porteñas" María y Marina; corríamos altas olas, fumábamos al lado de los milicos, leíamos, y jugábamos backgamoons, frisbees, paletas y voley; todo muy tranquilos; la izquierda en Maripez la teníamos "cubierta" por otros guardavidas surfers: Javier Etchegoyen y Mou Zelaschi. A la noche íbamos a jugar al quater a La Princesa y tomábamos mucha cerveza; Isabel -la dueña- nos tenía que sacar a los empujones. Too much.
En marzo del 82, después de todo eso, me toca la colimba, imagínense la angustia; GADA 601 e instrucción en un campito cerca de la playa. Terrible después de una sudestada, a las 0630, ver subir la bandera, que el viento esté clavado del noroeste y pensar en las mañanas de surf con los amigos. Igual salía los fines de semana e iba a correr, peladito. Lamentablemente no me tocó ir a Malvinas, me agarré
hepatitis, fuckin' Falklands.

LC"Los ghurkas siguen avanzando/ los viejos siguen en TV/ los jefes de los chicos tomam whisky con los ricos mientras los obreros hacen masa en la plaza como aquella vez/ Pero no bombardeen nuestras playas!!!" No bombardeen Buenos Aires, Charly García.]

LC["Charlie don't surf y creemos que debería/ Charlie no hace surf y tú sabes que eso no es bueno/ Charlie no hace surf por su mamá- hamburguesa/ Charlie va a ser una estrella de Napalm." Charlie don't surf, The Clash.]

En el 83 Yani nos invita al Pato Salas y a mí a su departamento en Guarujá, Praia Das Asturias; fuímos democráticamente en colectivo y vivimos, junto a su familia, un mes a puro surf, bodyboarding y tallarines. Recomendable: Perequé. Y Sincronicity (The Police).
En el 84, en Santa María di Castellabate, Italia, me encuentro también con Yani y el Pato; estaban recorriendo Europa viviendo en una combi y tenían una tabla. Me uno a ellos y, previo bola less en Saint Tropez, nos vamos al norte de Francia. Consigo un morey, me compro unas patas y corremos bueno en Biarritz; vemos un campeonato, vamos a la fiesta y marchamos para San Sebastián, a lo de la madre patria. Ahí nos hacemos amigos de casi todos los surfers y paramos en Playa Gross, linda, tipo Playa Grande, meta surf, xirris y fiestas. En body corrían pocos. Después de una semana los chicos se van a Holanda a vender la combi y me quedo solo una semana más. Me hice más amigo de todos; recuerdo al uruguayo Claudio, a Pablo Postigo, al Pato, al Enano, a Miguel de Pukas, a Virginia y a Elena. Para colmo estaba en buen estado porque hacía windsurf, y en la Surfing de september aparece una nota de bodyboarding muy completa, con muchas fotos de Mike Stewart, Pat Caldwell, Ben Severson y un poster. Aprendo y me incentivo mucho más; me corría todo, tiraba rollos espectaculares y me entubaba donde quería. El día que me voy lo chicos me dicen: "Te felicitamos, la verdad es que nunca habíamos visto a nadie andar en cacharro (bodyboard) como a tí". Fue una de las emociones deportivas más lindas que tuve. Me agrandaron y con el deporte me copé más.

LC["You can fool yourself/ you can cheat until you're blind/ you can cut your heart/ it can happen./ You can mend the wires/ you can feed the soul apart/ you reach/ it can happen to you/ it can happen to me/ it can happen to everyone eventually." Puede suceder, Squire/ Anderson/ Rabin.]

Al poco tiempo de volver me traen de la Polinesia un Mach 7-7, revolucionario; ac aún no habían, les copaba a todos, hasta a los surfers; y casi hasta andaba solo. Me perfeccioné mucho, tiraba rollos siempre. Un día Alejo después de verme en el Yacht me dijo: "Vos sos el campeón argentino". Lógicamente me cayó bárbaro, lástima que en campeonatos no lo podía demostrar; pero lo empezaba a pensar. Después siempre todo era lo mismo (una pálida); empecé Licenciatura en Turismo..., iba a Sobremonte..., traté de hacer surf.... Pero lo que me copaba era ir a correr en body al sur con los Silvagni, el Pana, Tomás, Chichoto, el Aguja -que recién empezaba- y Patricia, mi
novia.
En el verano del 85, caminando por la Sao veo unos afichitos que decían: "CAMPEONATO DE MOREY EN MARIANO PARA MENORES DE 16". ­Que bueno y que mala leche! Tenía como 22 (grandote boludo), "igual lo voy a ver -pensé- por ahí hago de juez", y así fue. Lo hicieron los profesores de Educación Física, hubieron como 20 participantes, buenas olas y mucho calor. Los pibes se corrieron todo, ganó un tal Gustavo, segundo Floreal Pascarelli; empezaba a conocer a los futuros "big riders". Después alguna vez corrí en el sur con Paco García Rabini y Javier "Pajarito" García. Mundialmente coronaban Mike Stewart y Tom Curren.
Fernando, que vivía en Río de Janeiro, me escribe y me cuenta que ahí el bodyboarding crece a lo loco, que tienen una asociación y que hacen buenos campeonatos. Fuí, lo comprobé, hablamos de hacer algo acá, compré dos tablas, patas y me mandé unos días con Ramón a Saquarema, total. Al llegar ac me empecé a hacer amigo, pese a la diferencia de edad, de los mejores: Paco, Javier, Esteban, Paul, Juan Cruz, Toquero, el Pinguino, Leo, Carlitos y Floreal. Un día fuímos a correr a La Serena, y al salir les pregunto: "¨Les parece buena idea formar la Asociación Argentina de Bodyboarding?" "­Claro!!!" me respondieron. En el invierno del 86 cuando Fernando llega de Brasil yo ya tenía los carnets hechos, y le digo: "listo, ¨la formamos?" "Ok -me dijo- juntemos a los más entusiastas". Ellos fueron Paco, Esteban y Paul.
Decidimos que Fer fuera el presidente y yo el vice. Hice el Boletín y en México "de la mano del Diego salimo campeooo!!!"