Algo de surf nos cuenta quien sabe mucho, he is the Doctor Julio García, big rider: "Yo me metí por primera vez en diciembre del 71, en La Perla, en la playa Pierini, me paré goofie (zurdo), no existían los leash (pitas), ni las parafinas. Antes había venido un norteamericano, Glen Dexter, de Florida, con tablas cortas; independientemente ac no habían tablas para comprar; solo unas pocas hacían los Antífora y algunas que empezaban a vender Gordon y Smith, a cargo de los hermanos Tiribelli, bajo licencia de Estados Unidos. En diciembre o marzo del 70 se hizo un campeonato internacional donde corrieron, de Perú, los hermanos Barreda y otro más que no recuerdo el nombre, habían también dos uruguayos; fue en Lobos con olas muy buenas y lo ganó el Flaco Barreda, pero me acuerdo que el gordo en una ola hizo la vertical, que acá nunca se había visto.

 En el 72, 73, se produjo una profunda transformación porque la antigua camada se ponía grande y estaban acostumbrados a correr con tablas con mucha flotabilidad, muy largas, y nosotros, Martín Cabo, los hermanos Labruné, Caco Alberten, uno muy simpático que siempre andaba de un lado para el otro con la tabla bajo el brazo: el Gordo Junco, Calalo Napp y Lucio Eyras empezábamos con tablas cortas. Yo tenía una verdadera Greg Noll de 2,15 mt. que se la compré a Caco.
Entonces muchos empezaron a abandonar porque no se habituaban. Para colmo en las pocas revistas importadas que llegaban todos andaban con esas tablas de 1,90 y dos quillas. Al mismo tiempo empezaron a aparecer muy buenos valores, como Pedro Ballanesi, con continuidad en los movimientos, y Leandro Tiribelli, que fué 4 o 5 veces campeón argentino. Los campeonatos se hacían en Playa Grande, en Biología no, porque la ola era muy parada, izquierda y tenía tendencia a cerrar, aparte no habían piedras y después de correr la ola quedabas prácticamente abajo de lo pilotes.

En el 74 con la venida de una gran cantidad de porteños de buen nivel económico, como Marcelo Ray, su hermano, Bengolea, Pablo Colombres, el Oso Casabal, no me acuerdo de todos, empezó a correrse continuamente Lobos y La Paloma. Por ahí llegaron las pitas, que eran de soga de nylon o latex, duraban un día. El Cayo Junco, siempre en kneeboard, Georgino Ballis, Calalo y Lucio trajeron de Perú los tensores para hacer gimnasia, con nylon afuera y la agarradera de cuero finito; lastimaban pero servían. Las tablas eran cada vez más cortas y se producía una evolución, Angel las mejoraba y alivianaba, pero no tenían curvas y las dos quillas quedaban atrás o adelante. No había importación, tampoco trajes de goma, nos encerramos en nosotros mismos y el surf se estancó. No obstante algunos afortunados (Sandy, Cesar) fueron a Brasil y trajeron nuevas ideas y estilos.
Entre el 73 y 76 fue la gran transformación; se hizo el primer circuito mundial, que ganó Peter Townend; y yo tuve la suerte de ir a Imbituba un mes y ver una tabla que era de Shaun Tomson, con espesor bien proporcionado y bi bottom no abusado, todo eso fue otra vez abriéndonos el espectro de como eran las tablas. Todos empezamos a viajar mucho y trajimos twin fins, huevos, modernas para acá. De las mujeres andaba muy bien Ana Victoria Allende.
En el 77 vinieron de Brasil Mudinho (surfer, mudo y arquitecto), Maraca y Paulinho, y trajeron otra concepción, tablas con menos espesor, más cortas, 6'11", winers, con quillas de madera revestidas en resina. Se hablaba de la flotabilidad y penetración, iban mucho a Perú. Ac Juancho y Sandy se dedicaron más a sus estudios y dejaron de hacer las Deer. Otros pusieron el hombro: Bacagni, Omar Bollini, el negro Rubén, y una camada muy buena de Miramar: el negro, José Surga... pero se distanciaron pronto. Cesar Colombo salió campeón argentino como cuatro o cinco veces, en el 75, 76, 78 (ahí fue 2º Gustavo Huici), en el 82....

Era la época de los militares, muchos universitarios se tenían que ir del país y al surf se lo empezó a relacionar con droga, cosa que venía de los 60 de Estados Unidos, con los Beatles, Vietnam y toda esa onda; pero la mayoría de nosotros nada que ver, estudiábamos y trabajábamos. Lo que pensaban alla ellos. Empezaron a tener importancia los campeonatos de Semana Santa en el Torreón, eran una fiesta con más de cien inscriptos, y a shapear y a trabajar la resina Cesar, los Flaminio y Renato, la cosa se ponía diferente. La mejor playa era el Cabo Corrientes, su ola era excelente, aparecieron Daniel Balda, Huguito Ardosian, el chino Kubo; en el 79 salió campeón argentino Lucio, se ganó una tabla 7 Up y segundo yo; se hizo la mitad en el Cabo y la mitad en el Torreón. Perder el Cabo y el Torreón fue otra gran regresión..."
En tanto Lucio Eyras, otro buen surfista -y veterinario-, recuerda: "Yo empecé en el 72 con Calalo, que era compañero, con una chaqueta de
buceo española enorme y una N&A, éramos tan pocos que tratábamos de encontrarnos para meternos todos juntos en La Popular, La Perla y Playa Grande. Ya corrían Juan De Leonardis, Sandy, Pedro Ballanesi, Leandro y Leopoldo Tiribelli, el Gordo Junco, Renato, Julio García,
íbamos mucho a La Perla porque había una banda y nos habíamos hecho amigos , andábamos en bicicletas, así que al sur íbamos poco, solo cuando algún grande nos llevaba en auto. Ahí corrían mucho en Lobos y La Paloma bien Sandy, Pedro Balanesi, Juancho, el negro Miglerina.
Los campeonatos eran muy chicos, con promotores como Rojo Trapal, cualquiera que pusiera las banderas, la diferencia era que los hacíamos cuando habían olas. Poníamos una fecha, nos subíamos a un colectivo o camión y podíamos correrlo en La Paloma, Miramar o donde sea. Y si no habían olas se pasaba al fin de semana siguiente. El surf se hizo masivo con la moda de la ropa y los surf shops, venían los de Buenos Aires que eran muy amigos (Marcelo Ray, Antonio Caballero, el Perro); no habían pitas, la primera la trajo Mandojana de Hawaii, igual corríamos frente a los acantilados y frente a las piedras. El Torreón era de locos, al entrar pegaba la ola y nos abrazábamos a los pilotes; igual que el Cabo, en la punta ­habían unas grietas!!! Una vez Calalo casi más no se va por una. Ahí gané mi campeonato argentino en el 79. Cuando los militares terminaron con los desaparecidos empezaron con la droga y el surf, y el solo hecho de tener racks en el techo ya era una buena razón para que te revisen todo el auto. En Diba no te podías acercar a las piedras. Después fue jodido con los inspectores y sus horarios para todo. Los primeros argentinos en correr Pico Alto en Perú fuimos Renato y yo, y a Hawaii habíamos ido el Callo Junco, Calalo, Julio, Cesar. Acá hasta tuvimos una escuela. Los años acá, a pesar de ellos, se respetan más que en otros lugares, somos locales en todas las playas."
  LC["A simple vista puedes ver/ como borrachos en la esquina de algún Cabo/ a los jóvenes de ayer./ Empilchan bien, usan tupé/ se besan todo el tiempo y lloran el pasado/ como vieja en matineé./ Grandes valores del ayer/ serán los jóvenes de siempre/ los eternos/ los que salen por TV." A los jóvenes de ayer, Charly García.]

En tanto Fernando Aguerre (presidente de la International Surfing Asociation, de la Asociación Panamericana y dueño de Reef Brazil) nos cuenta que: "Todos empezamos por jugar; con mi hermano, Santiago, en Punta Iglesia, barrenábamos las olas surfeando con la colchoneta, uno iba adelante con el almohadón y otro atrás con las patas de rana. Un día, a fines del 69, Santiago me dice: "Che, en las olas de allá -señalando al Torreón- vienen parados". Fuímos a ver caminando y efectivamente habían diez o doce pibes en un campeonato, la mayoría porteños. Entre ellos estaban Gustavo y Marcelo Huici, con un tablón blanco, viejo; para ellos un camote, nos lo prestaron, y al día siguiente convencimos a mi viejo; vendimos las dos bicis y nos compramos el tablón de poliuretano marrón pintado de blanco. En marzo la convencimos a mi vieja y nos compró una chaqueta Cressi Sub, el traje standar de esa época, nos quedaba grande para que nos durara el otro año, así que la función de protegernos del frío muy buena no era. Estuvimos así 2 o 3 años, surfeando 5 o 6 meses por año. Habíamos empezado con Luis Villaverde, Leopoldo Ciancaglini y Rodolfo Usuna, eramos muy amigos del barrio, de la misma edad, vivíamos por Garay y Mendoza, e íbamos a surfear primero caminando (una tortura); y después serruchamos un triciclo, y es muy importante decirlo: fue el primer transporte diseñado por nosotros exclusivamente para surf. Era con un caño de electricidad largo, de dos metros, y dos travesaños de madera.
Eso transformó el surf, empezamos a ir a La Popular y a Playa Grande. En el 72 nos compramos motos, adaptamos el carrito a ellas, y empezamos a ir al sur. Las tablas pesaban 7 u 8 kilos, a los carritos los hicimos mierda. Un día Marcelo Ramos y Fredy Grasso nos dicen: "En el sur hay un lugar que se llama Los Lobos y tiene olas enormes", era como que ahora nos hablaran de Todos los Santos o Mavericks. Una tarde la convencimos a mi vieja de que le pusiera portaequipajes a su Fiat 1600 y nos llevó a surfear a Los Lobos (hoy es una bajada que no existe), parecía que estábamos en otro planeta; después íbamos todo el tiempo.


Los campeonatos básicamente los organizaban los de Buenos Aires, existía el Mar del Plata Surf Club, fundado  en el 72, que funcionó organizando los Torneos Argentinos hasta la creación de la Asociación de Surf Argentina. El Nono y el Tano Pugliese (uno se mato hace poco) eran muy surfistas, uno hacía las propagandas de L&M, eran amigos de Furlotti, el dueño de Rojo Trapal, también metidos en el tema de la ropa; les interesaba.
  El campeonato más grande que recuerdo fue el de Rojo Trapal, espectacular, Luis Villaverde ganó en Juniors en una final muy reñida, siempre nos peleamos porque yo decía que yo había ganado y salí segundo, mi hermano tercero; las eliminatorias fueron en el Yacht enorme, y a la semana siguiente la final en el Torreón, también con olas muy grandes. Fue el primer campeonato con infraestructura, los postes de carteles de las calles estaban tapados con un dibujo de un pibe surfeando, en rojo y amarillo, alucinante; era la propaganda delvino más popular de Argentina, la entrega de premios fue en La Casa del Oso, en Viamonte y Rawson. Al año siguiente organizaron el Campeonato Centenario de Mar del Plata, también muy grande, vinieron cuatro peruanos y fue en Miramar, rompía enorme, al día siguiente se surfeó en Playa Grande. Ahora el banco de arena que hay no deja entrar olas, el Yacht no es lo que era. Antes rompía a 250 mts. y hasta de 3 o 3mts. y medio; como el sur cuando est pasado, igual. Y era fácil entrar porque la escollera la arreglaron hace 10 años, le echaron piedras y la ola rompe más ahí, antes rompía a 20 o 25 mts. En Miramar conocimos a José Surga y empezamos a ir, pero necesitábamos todo el día, auto, y la mayoría no teníamos. El surf se concentraba en La Popu, El Torreón, El Cabo y Playa Grande, después empezó a expandirse hacia La Perla, Waikiki y Diba; pero la masa estaba en el Torreón y el Cabo, que rompía bueno 10 o 12 veces al año. Las olas de menos de un metro eran en las rocas, ahí corrían pocos, era para muy hábiles, siempre estaba Leo García, para nosotros era medio peligroso. El surf me lanzó a la música y la música al surf. En el 74 mis viejos se separaron y con mi padre y mi hermano nos fuímos a Brasil, teníamos tablas N&A y all valían cuatro veces más, las vendimos y me compré 40 discos que ac no existían, me quedó plata y me compre otra tabla nueva. Cuando estaba en 5º año del Nacional empecé a pasar música y empecé a hacer mucho dinero, ya tenía un Mehari, fue increíble, hasta que los milicos censuraron todas las fiestas, no querían gente joven en la calle. Mi música era rock nacional, música muy zarpada, loca. En el 77 prohibieron también el surf y en el 78 nos fuímos a Brasil, a Río; vimos el Waimea 5000, campeonato del circuito mundial IPS ganado por Cheine Horan, y trajimos películas. All estaban Leo García, mi hermano, Huici, Saracino, Cesar Colombo, Huguito, una banda; llegamos y fundamos la Asociación Marplatense e hicimos cuatro campeonatos con una movida increíble, todos se acuerdan porque cerramos la calle del Torreón, pusimos una rampa para skateboards, música y más de 6.000 personas en el cesped. Mi madre hizo un lobby terrible en la municipalidad y logramos que levantaran la prohibición, se establecieron horarios y lugares. Igual era una lucha porque los inspectores tenían mucha amplitud y eran suboficiales de marina que no tenían onda. Trajimos 4 o 5 brasileños (Nerinho, Dichalma, Miguel y otro negrito mulatito de rulitos), todos de Saquarema; que dejaron ocho tablas, cortas. Fue la primera vez que vimos tipos que surfeaban mucho mejor que nosotros en Mar del Plata. Eso obligó a Renato y a los Antífora a modernizar sus shapes.

Al año siguiente viajó más gente y en el 79, con Luis, fundamos la Asociación Argentina, contratábamos los equipos de música de Usuna y de los Boudou; teníamos música muy fuerte y la prensa nos daba mucha manija; teníamos contratapas en la Nación y Clarín. En el 80 salimos en el programa de Sofovich, domingo al mediodía, pasando media hora de películas, era una explosión; a Canal 8 íbamos mojados, con las tablas. En el 78 con Santiago abrimos Ala Moana Surf Shop, el segundo surf shop, en la Sao; el de Juancho y Sandy (Deer), estaba en el fondo; antes la Sao llegaba adonde ahora hay una lomita, era la Bahía Blanca. Nosotros copamos en la mitad, casi en la entrada, el primer año ganamos más de 30.000 dólares, no lo podíamos creer. Había gente que surfeaba por todos lados. Hicimos una revista, la primera: "Argentina Surf y Skate", con el Topo Gispert, El Flaco Rabino y Jony Ferrante fotógrafos, María Paula diseñadora, Luis redactor y yo director; en azul, blanco y negro. Hicimos un solo número, los únicos patrocinantes éramos nosotros. Mi hermano se fue a principos del 81; fue un poco bajón para mí, quedamos Luis y yo; me ayudó Leopoldo Ciancaglini e hicimos el último campeonato grande antes de los de ahora; fue el Nike - Automovil Club Argentino; con los Otalvarez, en el Cabo, y concidió con la venida de Martin Potter, Pat Mulher, Paulo Tendas y la revista Surfer; salimos en televisión. Y vino la guerra de las Malvinas. Después hicimos los campeonatos Wrangler y empecé con el Ruso Aslor a fabricar las sandalias Wild Shoe, no había importación y nos empezó a ir de p..a madre. Habían construído la escollera del Cabo, irónicamente una empresa de la que los hijos son surfistas, los Rizzo; y de repente nos quedamos sin el Cabo..., Parato empezó a tirar piedras en El Torreón y nos quedamos sin Torreón..., a la Popu se le rompió la escollera por abajo y la derecha se desarmó..., construyeron el morro de Punta Iglesias y empezó a haber izquierdas, más que derechas... O sea que ya no teníamos Popular, ni Cabo, ni Torreón. Biología todavía no se había formado..., en Punta Mogotes se afectó el acceso, ahora en auto no ves las olas..., en Diba no podías ir cerca de las piedras porque era campo de concentración de los milicos..., perdimos también San Sebastían; playas a donde la gente iba a surfear caminando..., lo único que nos quedó: el Yacht. En Miramar pasó lo mismo, pasamos 4 o 5 años sin olas. Y yo era un poco el agitador, teníamos un bloque dentro del programa de televisión de Zanier, Tiempo Libre; un bloque en la radio, en Joven Imaginación, con Ulises Sanchez, los sábados a la noche; era de un capitán de fragata con re onda, nos dejaba pasar la música prohibida (Eric Clapton, Spinetta, Charly García); LU6 estaba intervenida por los militares. En el 83, 84, abrí un surf shop en Pinamar, le dejé una carpeta con todo al Topo y me fuí a Estados Unidos. All volvimos a meternos en el negocio de las sandalias, fabricábamos en Brasil e importabamos 4.000 o 5.000 por año, nada. De repente en el 89, 90, empezamos a rodar, pero nuestro corazón estaba acá. Yo ac surfeo olas que all ni se me ocurriría. Ac hay camaradería, all es muy competitivo. Cuando venía y habían campeonatos colaboraba, en realidad Asociación no existía, habían luchas internas entre ellos, no había apoyo económico, no habían empresas de surf, no estaba de moda, a nadie le importaba patrocinar... se perdieron los campeonatos grandes. En el 92 surféo en Francia como miembro del equipo argentino en Longboard, era el 14º del mundo y presidente de la Asociación Panamericana de Surf, ahí me empecé a meter de nuevo en las politiquerías y organizamos el campeonato panamericano en Isla Margarita, fue buenísimo. Y empezó una lucha interna entre los americanos y australianos; en el 94, en Río, después de una elección muy reñida; los que hablaban inglés tenían miedo de mí, no sabían quien era; y gané la elección, me eligieron Chairman de la International Surfing Association. Y creo que fueron los dos años que cambió más el surf, desde que se inventó la pita o la fibra de vidrio,; con el reconocimiento de la ISA por parte del Comité Olímpico, fuímos a visitar a Samaranch, los campeonatos crecieron muchísimo, hicimos en Huntington el World Surfing Games, y el surf explotó. A nadie se le ocurriría pensar que el surf es una moda; hoy es parte de la cultura juvenil; como el bodyboard, el skateboard, el in line, o el mountain bike. La llegada del surf a la televisión fue un espaldarazo muy, muy grande, lo que los Weinbaum hicieron; todos saben lo que es MDQ, en Rosario, Córdoba, Bariloche. Otro espaldarazo muy grande para traer tanta gente al agua fue el bodyboard; porque es mucho más fácil, con una tabla de body y unas patas de rana en una semana estás ca...dote de risa; en surf podés estar un verano y estar todo el día boyando. Y lo que hicimos con Reef fue el otro detonante, ninguna empresa grande de nada hizo marketing de surf como marketing de la empresa, hicimos mucha movida con pibes surfeando, en Caras, en Gente, los tres campeonatos se han transmitido en vivo por Crónica para todo el país. O sea: ha explotado. Y lo que viene va a ser muchísimo más, el evento va a ser cuatro estrellas, los anteriores fueron de dos. Escandaloso, va a haber uno acá, uno en Uruguay, uno en Florianópolis, y uno en Chile o Perú. El surf va a seguir creciendo. Mi miedo más grande son las escolleras, que tienen el fin loable de que haya más arena y un fin desagradable: usamos la plata de los contribuyentes y se d más arena para que pongan más carpas, para que el que paga tenga un lugar en la arena. Eso es contraproducente. Yo quiero más playas públicas, no fraccionadas, playas para disfrutar, después de todo las playas son públicas. Las escolleras si no están bien pensadas destruyen las olas, hay que trabajar con la gente que hace las escolleras. Hay proyectos en Biología, hay un proyecto de cerrar el centro y Playa Grande. Espero que no se cumpla o que se cumpla de una manera que guarde arena y dé olas. El surf no es más una moda. El surf emplea más de mil personas y hay 25.000 o 30.000 surfistas, según cálculos comerciales nuestros. Hay revistas, programas de televisión, de radio, hay empresas (Rusty, Quiksilver, Billabong, Gotcha), tengo esperanza que apoyen el surf. En el 2004 vamos a estar en las Olimpíadas, en Buenos Aires o en Roma; si es en
Buenos Aires: el surf estar sí o sí en Mar del Plata. Y si es en Roma harán una pileta. El surf solamente va a seguir creciendo, el desafío va a ser encontrar más lugares con olas, el trabajo en los reefs artificiales (ya están haciendo uno cerca de Los Angeles), va a ver más conocimiento del mar, del pronóstico, va a cambiar la manera que surfeamos; pero lo más importante es que tenés gente que llegó a la edad en que antes ya no se surfeaba; hoy hay miles de personas que han pasado esa edad, se han recibido, casado, tienen hijos, trabajos,
profesiones, empresas y siguen surfeando. Han hecho parte del surf desu vida.  Hoy vemos en el agua a dos generaciones, y estamos a punto de ver a tres, eso es una maravilla porque el surf ya no es más moda, no se muere, el surf est para quedarse."
  LC["I am he as you are he as you are me and we are all together./ See how they run like pigs from a gun see how they fly./ I'm crying./ Sitting on a cornflake - waiting for the van to come./ Corporation teashirt, stupid bloody Tuesday man you been a naughty boy/ you let your face grow long./ I am the eggman, they are the eggmen - I am the walrus GOO GOO GOO JOOB." I Am the Walrus, Lennon - McCartney, 1967.]


SUCKING IN THE SEVENTIES Fragmento del libro ¨Surfeando Argentina¨de Gabriel Nannini